viernes, 9 de agosto de 2013

1.

Gélida noche de la ciudad... Se escuchan gritos de gente acosada, negocios de droga, puñales dibujando cuerpos... Un estremecedor silencio llega después del estruendo de un relámpago. Un niño llora en su cuna y nadie le puede consolar. La madre, emganchada a la heroina se vuelve aun más agresiva y más rabiosa. Su marido, de nombre Cech está desquiciado por el asunto y termina cometiendo un asesinato. Un nuevo relámpago cayó e ilumino la habitación. El sentado en el sofá con un bate de beisbol ensangrentado en su mano derecha, en la otra tiene agarrada la cabeza del cuerpo muerto de su mujer. La policía llegó alertada por la vecina, quien siempre se quejaba de los ruidos. Los servicios sociales se ocupó del pequeño bebé, y el pobre Cech fue encarcelado en... Arkham Asylum.

Gotham siempre ha sufrido estas cosas. Cierto heroe llamado Batman, intenta impedirlo, pero tan solo guarda la basura en contenedores fáciles de sobornar, en vez de directamente incinerarla. Existe otro personaje nocturno, que me cae algo mejor: Capucha Roja... Joven Todd, tu si que sabes. Mi nombre es Charles Gamble, y si, soy aquel pequeño bebe que lloraba en una gélida noche. Mi familia estaba totálmente pirada. Crecí en el que yo creo que es el orfanato más pequeño y menos conocido de toda la ciudad. Las calles fueron mis profesores, y desde que vi a unos chicos practicar el arte del Parkour, ese ha sido mi deporte. La ciudad la conozco como la palma de mi mano. Sin embargo, viví cosas que nadie debería vivir jamás, niños camello, asesinatos, palizas, etc. Quizás fue malo, pero fue lo que me curtió, aprendí a defenderme gracias a un gimnasio de artes marciales. Mi entrenador vio algo en mi, como un don para ello, y sabiendo mi situación económica, dicidió enseñarme por devoción. Aprendí mil cosas, me encantaba partir brazos. En fin, fui creciendo y conseguí varios trabajos. Ahora mismo estoy en un restaurante de sushi, como ojito derecho del chef. Mi entrenador me consiguió meter ahi. Siempre que viene a cenar, le invito yo, para saldar la deuda. Mi agilidad con los cuchillos era la envidia de toda la cocina. Con tan solo una semana de trabajo en los fogones, ya sabía cortar adecuadamente el fugu. El fugu es el pez globo, o una especie de esa familia, que era muy venenoso, y necesitabas mucha experiencia para poder evitar las partes con veneno, etc. Bien cortado es un manjar.

Un día, me vi en problemas, intentaron atracarme a punta de pistola. Me defendí como pude y termine con dos, pero el de la pistola me disparó y de ahí en adelante solo recuerdo una extraña sombra que caía sobre el agresor. Al despertar de mi desmayo, todo era muy oscuro, y en el techo había pequeños bultos que se movían de vez en cuando. Y allí estaba... El famoso Batman... Me había rescatado y cuidado. Jamás podría haber sido tan feliz, el caballero oscuro me había salvado la vida. El mayordomo canoso llamo al señor y el heroe se dio la vuelta. Me levanté deprisa y corriebdo a darle la mano gustosamente.
- ¡Batman muchas gracias! Bonita... Cueva, tienes buen estilo.
- Gracias, er...
- Charly señor, Charly Gamble.
- ¿Gamble has dicho? Ese apellido me suena demasiado...
- Quizás fue por... El crimen de mi padre...
- Si... Lo siento mucho Charly, se lo que es perder a unos padres, pero ese apellido me suena de otra cosa.
- Bueno Bat, en mi vida no he hecho muchas cosas, solo podría haber escuchado mi nombre en un bar de sushi.
- No, eso no... Espera, tu padre. Tu padre trabajaba con uno de los mayores mafiosos de la historia de esta ciudad. Recuerdo mencionar ese nombre de la boca de... Es igual, será mejor que te vayas.
- Lo haría, pero... ¿Cómo se sale de aqui?

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