Es complicado querer a una persona que no tiene fe en el concepto. ¿Qué puedo hacer para que recobre su fe? Es una difícil pregunta porque lo último que quiero es cambiar la mente de las personas. ¿Podría ser un buen camino enseñar la verdadera y bonita cara del concepto? En la mala cara no creo, debemos reprimirla, ser optimistas y hacer que la mala cara se olvide con otras acciones o pensando en el enorme poder de la cara benigna.
Hasta entonces, no puedo para de pensar en esto. Tengo confianza en ella, quizás cometí un fallo que no quiero recordar, y que me arrepiento de ello. ¿Podría cambiar algo entre nosotros por ese fallo? No lo se, tengo miedo y lo último que necesito en el día de hoy es que todo vaya a peor.
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